Hace unos años, alguien decidió que el vino rosado era cosa de verano y de bebedores sin paladar. Qué equivocación. Hoy, los mejores enólogos de Francia, España e Italia producen tintos claros de una elegancia y complejidad que rivalizan con sus hermanos mayores. No es un capricho, es una tendencia que ha llegado para quedarse.
La realidad es que muchas personas aún no saben cómo elegir uno bien. Y mira, esa es la gracia: aprender a identificar qué hay detrás de ese color coral que te atrae en la tienda. Aquí no hablamos de bebidas para beber sin pensar, sino de vinos con carácter que merecen atención.
Vamos a descubrir cómo se elaboran, qué las bodegas españolas más interesantes están haciendo ahora, y cómo catar una copa como se debe. Todo lo que necesitas saber para que dejes de verlos como vinos de segunda categoría.
Aquí verás los pasos esenciales para probar un vino como se debe, observando color, aroma y sabor de forma ordenada. Es el conocimiento que necesitas para entender qué hay realmente en tu copa.

Un repaso por las palabras que usan los expertos cuando hablan de un tinto clarito, desde acidez hasta cuerpo. Entenderlas te ayudará a comprender mejor qué estás bebiendo.

Te sorprenderá lo fácil que es hacerlo mal. Aquí está el método correcto para que no termines con cristal en la copa ni corcho flotando en tu vino.

La nariz es el primer indicador de calidad. Aprenderás a reconocer esos aromas frutuosos y florales que son la firma de un buen rosado.
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Uno de esos vinos que demuestran que esta región puede hacer grandes cosas. Descubre por qué ha ganado seguidores año tras año.

Cuando una bodega reconocida decide hacer un espumoso clarín, merece la pena prestar atención. Te contamos qué lo hace especial.

No todos los productores tienen presencia internacional, pero eso no significa que sean menos buenos. Conoce este proyecto familiar que apuesta por la calidad.

Más allá del placer de la copa, hay razones científicas por las que tomarlo en su medida tiene ventajas. Un punto de vista equilibrado y sin dramatismos.

Ya ves que estos vinos tienen mucho que contar. La próxima vez que veas una botella clarín en la estantería, sabrás que no es un capricho, sino una elección consciente. Ahora te toca probar.