Son las once y media de la mañana de un domingo cualquiera. Te llega el mensaje de una amiga: "¿Nos vemos para comer algo?" Y claro, no te apetece un desayuno de toda la vida, pero un almuerzo completo tampoco. Bienvenida a ese punto medio perfecto que se ha colado en nuestras mesas y no hay quien la saque.
Lo bonito de esta costumbre es que da pie a ser creativa en la cocina sin presiones. Puedes mezclar lo dulce con lo salado, los clásicos con las novedades, y nadie va a juzgarte. Lo importante es que disfrutes y, claro, que todo esté delicioso. Para ello, lo mejor es tener a mano recetas que de verdad funcionen y que no requieran estar toda la mañana en la cocina.
Aquí te damos un repaso por las mejores opciones para que montes la tuya propia. Desde lo más salado hasta lo más dulce, tienes para elegir según el tipo de reunión que tengas en mente. Porque lo que hace especial este tipo de comida no es lo que sirves, sino el momento que compartes alrededor de la mesa.
Una colección completa de propuestas de repostería y drinks que harán que tu mesa sea la más deseada. Aquí verás desde tartas fáciles hasta bebidas que sorprenden a cualquiera.

Si prefieres dejar la repostería para después, este es tu punto de partida. Platos contundentes que equilibran perfectamente lo que puede haber en una mesa así.

Un repaso completo con opciones variadas que te sacan del apuro sin sacrificar la calidad ni el sabor de lo que sirves.

Para cuando quieras que todo sea saludable sin renunciar a que se vea apetecible en la mesa. Te sorprenderá lo fácil que es hacerlo bien.

Elegante, sencilla de hacer y que parece mucho más complicada de lo que es. Siempre funciona para estas reuniones.

Aprende sobre este clásico de la gastronomía anglosajona que combina pan, huevos y queso en una sola preparación. Es el tipo de plato que deja impresionada a cualquiera.

Los acompañamientos también cuentan, y estos son obligatorios si quieres que tu mesa tenga ese toque especial de autenticidad.

Lo mejor de lo dulce sin culpa. Una opción que combina indulgencia con un toque más ligero, perfecta para quien quiere lo mejor de ambos mundos.

Lo fundamental es que prepares algo con el que te sientas cómoda, que no te consume el día anterior y que disfrutes sirviendo. Porque al final, la mejor receta es la que te permite estar con tus amigas sin estar atada a la cocina.