Arbol del paraiso

Árbol del paraíso: guía completa para cultivarlo en tu jardín

Imagina un árbol que florece en pleno verano con esa explosión de color que parece sacada de un cuadro. El árbol del paraíso es precisamente eso: esa joya que muchas jardineras llevamos años buscando sin saber que tenía nombre. Florece cuando otros descansan, llena el jardín de vida en los meses más calurosos, y además, regala un aroma que te atrapa nada más acercarte.

Lo mejor es que no es complicado de tener. Si vives en una zona con clima mediterráneo o templado, tienes medio camino andado. Aunque también se adapta a otros climas si le das lo que pide: sol, drenaje decente y un poco de paciencia los primeros años. Es un árbol que agradece la dedicación, pero que no pide milagros.

A continuación te cuento todo lo que necesitas saber: desde cómo elegir la variedad hasta consejos prácticos para que prospere en tu espacio.

El árbol del paraíso, la estrella del verano

Descubre por qué esta especie es la vedette absoluta de la estación más calurosa. Si buscas algo que brille cuando el mercurio sube, aquí tienes la solución.

Árbol del paraíso, idóneo para el verano
Por laia

Ornamental y aromático: dos razones para plantarlo

Un repaso por las cualidades visuales y olfativas que convierten a este árbol en un imprescindible. Te sorprenderá descubrir cómo impacta en la atmósfera de todo el jardín.

Árbol del paraíso, ornamental y aromático

Elaeagnus angustifolia: conoce esta variedad en profundidad

Todo lo que necesitas saber sobre esta particular variedad del árbol del paraíso. Sus características, sus fortalezas y qué la diferencia del resto.

Árbol del Paraíso: Elaeagnus angustifolia

El árbol del amor: otra opción para crear espacios mágicos

Si quieres explorar alternativas parecidas pero con identidad propia, aquí encontrarás un árbol que comparte espíritu poético. Perfecto si buscas variedad sin renunciar al encanto.

Consigue un paraíso romántico con el árbol del amor o árbol de Judas
Por laia

Ya sea que elijas una variedad u otra, lo importante es que disfrutes viéndolo crecer. Estos árboles tienen ese don especial de transformar un jardín cualquiera en un refugio donde apetece pasar tardes enteras.