Compost casero: guía para hacer abono en 5 pasos
Transforma tus restos de jardín en abono casero de calidad.
Cómo hacer compost casero paso a paso

Hacer compost casero es una forma práctica y económica de aprovechar los residuos del jardín, huerto y cocina para obtener un abono natural de excelente calidad. Te mostramos cómo convertir tus desperdicios orgánicos en compost que enriquecerá el suelo de tus plantas y flores.
Qué necesitas para preparar compost casero
Para elaborar compost casero necesitas un contenedor donde acumular los materiales. Puedes comprar un compostador comercial o construir uno tú mismo con malla de gallinero y listones de madera.
Los materiales básicos que necesitarás son:
- Ramas finas y pequeños restos de madera
- Restos de frutas y verduras
- Paja, papel y cartón triturado
- Hojas secas del jardín
- Agua para riego
- Tela gruesa o plástico para cubrir
Pasos para hacer compost casero en casa
El proceso de composting es sencillo si sigues estos pasos básicos:
- Crea la base: Coloca una capa de ramas finas en el fondo del compostador. Esto facilita la aireación y el drenaje.
- Alterna materiales: Ve apilando de forma alternada materiales húmedos (vegetales, restos de cocina) y secos (paja, papel, hojas secas).
- Riega si es necesario: Si observas que la mezcla está seca, añade agua para mantener la humedad adecuada. El compost debe estar fresco pero no encharcado.
- Mantén la altura: No dejes que el montón supere 1 metro de altura para facilitar el proceso de descomposición.
- Cubre el montón: Protege el compost con una tela gruesa o plástico para evitar que se acerquen moscas e insectos indeseables.
Consejos prácticos para mejorar tu compost casero
Para obtener un compost de mayor calidad, mezcla regularmente el contenido con una horquilla. Esto oxigena el material y acelera la descomposición. El equilibrio entre materiales verdes y marrones es clave: mantén una proporción aproximada de 3 partes de materiales secos por 1 parte de materiales húmedos.
Evita añadir carnes, lácteos, aceites o plantas enfermas, ya que pueden atraer plagas o ralentizar el proceso. El compost estará listo en 3 a 6 meses, cuando tenga un color oscuro y olor a tierra fresca.