
La gran protagonista del parque de Palmetum es la palmera. Diversas especies propias del territorio europeo crecen a lo largo y ancho del terreno. También se pueden encontrar otras especies amenazadas e, incluso, existe un programa de investigación para apoyar a los productores de palmas ornamentales del archipiélago.

(Imagen/ Flickr: estratos de basuras antiguas en la ladera del Palmetum sobre el antiguo vertedero de basuras del Lazareto Mataparda)
La superficie fue dividida en áreas geográficas, para representar la flora de palmas de las diversas áreas del globo.
El área más grande fue dedicada a las Antillas pues la mayoría de las palmeras caribeñas toleran a la perfección el clima canario.
Morici, al diseñar el parque, quería resaltar especialmente la diversa procedencia geográfica de las palmeras del botánico. En las islas de origen tropical, existen gran multitud de especies de palmeras, ya que éste es el clima y la situación más favorable para este tipo de árboles.
La mayoría de los especímenes que se encuentran en el parque fueron comprados en víveros de la zona. También se compraron algunos a proveedores de Florida, Cuba y Argentina.
Para la consecución de semillas de algunas especies únicas para la colección, se organizaron expediciones a países tropicales como Perú, Florida o República Dominicana.

(Imagen/ Flickr: Mataparda)
En la actualidad, Palmetum cuenta con, aproximadamente, unas 400 especies de palmeras, con un total de 6000 individuos, por lo que es considerado como uno de los parques botánicos especializados en palmeras más importantes del mundo.
Además de esto, cuenta con seis especies de palmeras únicas, según el Botanic Gardens Conservation International, que no se cultivan en ningún jardín botánico del mundo.

Es cierto que la isla de Santa Cruz de Tenerife no abunda el agua. Pero Palmetum cuenta con una planta desalinizadora que mantiene una alta calidad del agua por ósmosis inversa. Los tanques de fertirrigación proporcionan los nutrientes y mantienen un ph bajo control.
Las plantas se riegan mediante una infinita red de tuberías con goteros y aspersores. El umbráculo se humidifica con un sistema automático de nebulización.