¿Sabías que podar tu jardín en otoño es lo mejor que puedes hacer?. Los expertos coinciden en que, en general, a finales del invierno y principios de primavera encontramos el momento idóneo para llevar a cabo esta tarea.
Sin embargo, existen algunas especies que agradecen unos retoques en este tiempo, justo cuando comienzan a bajar las temperaturas y se reducen las horas de luz. Es el caso de los setos y los árboles y arbustos de hoja caduca.
Podar tu jardín en otoño es la forma más sencilla de hacerle esa limpieza y purificación a tus plantas, sin embargo, pueden existir en general algunos inconvenientes.
Las heridas que infringimos a la planta la convierten en víctima perfecta para los hongos, que disfrutan con el caldo de cultivo que trae la humedad de las lluvias.
Por otra parte, se estimula la aparición de brotes nuevos, que serían incapaces de soportar un invierno muy frío, por eso generalmente estos trabajos se suelen retrasar hasta primavera.

(Imagen/ Flickr: Ricardo Ricote Rodríguez)
No obstante, existen algunas especies que eventualmente pueden agradecer una poda, ya sea ornamental, de vaciado o limpieza.
Es el caso de los setos y arbustos más jóvenes, que en noviembre deben recortarse por última vez hasta mayo.
"La topiaria consiste en ofrecer una forma ornamental a las especies arbustivas", nos explica el paisajista y jardinero Juan Luís Ruiz de Dyezma. "En este caso hay que podar tres veces al año: en otoño (noviembre), primavera (mayo) y verano (agosto)". Por ejemplo, en otoño se podarían el boj, el aligustre o el evónibus.
"Un poco más adelante, a finales de otoño o principios de diciembre es buen momento para recortar frutales y árboles de sombra, tanto en poda de limpieza como de formación", asegura Ruiz de Dyezma.

(Imagen/ Flickr: Olicatessen)
Por su parte, los arbustos ornamentales con bayas (berberís, cotoneaster, espino de fuego) no se recortarán hasta que sus frutos no hayan caído (normalmente en febrero).
Asimismo, reduciremos el espesor de rosales arbustivos y trepadores, retiraremos sus flores marchitas y quitaremos ramas y hojas enfermas. (Aprende a podar rosales de pie bajo y trepadores en este post)
Ruíz de Dyezma puntualiza: "en los lugares donde en invierno baja la temperatura de -5 ºC, con las rosas es mejor esperar hasta febrero porque las heladas queman las heridas y crean 'nidos' ideales para huevas de insectos y larvas en la primavera".
