¿Cuántas veces te has parado frente a un árbol cargado de naranjas doradas y has deseado tener uno en casa? No es un capricho imposible. Miles de personas cultivan estos árboles en maceta o en el huerto, y muchas de ellas empiezan sin experiencia previa. Lo único que necesitas es conocer algunos detalles básicos y estar dispuesto a dedicarle un poco de atención.
Tener tu propio árbol de cítricos en casa es una de esas decisiones que acabas agradeciendo cada vez que recoges fruta recién formada. Además, estos árboles son bastante agradecidos: no piden condiciones extremas, y una vez plantados, prácticamente se valen solos. Lo importante es saber dónde colocarlo y qué hacer si algo sale mal.
Te traemos todo lo que necesitas para convertirte en un experto: desde cómo plantarlo correctamente hasta qué hacer si ves que las hojas se vuelven amarillas o se caen. También te mostraremos técnicas como el injerto y te descubriremos variedades especiales que quizá no conocías.
Todo lo que necesitas saber sobre las condiciones que requiere este cítrico para crecer fuerte y producir fruta abundante.

Los primeros pasos son decisivos. Aprende dónde colocarlo, cómo preparar el terreno y en qué momento del año es mejor hacerlo.

Si no tienes mucho espacio, esta variedad es tu solución: aprende cómo cultivarla con éxito en maceta o en un rincón del patio.

Un repaso por la estrella indiscutible de los huertos caseros, sus características y qué hace que sea la preferida de la mayoría.

Te sorprenderá descubrir que existe una alternativa más amarga, perfecta para hacer mermeladas y con un sabor completamente distinto.

Cuando tu árbol empieza a perder follaje es señal de que algo no va bien. Aquí verás las razones más comunes y cómo remediarlo.

El amarilleamiento es la forma que tiene tu árbol de pedirte ayuda. Descubre qué deficiencias o problemas lo causan y cómo solucionarlos de inmediato.

La poda no es opcional si quieres un árbol bien formado y productivo. Te enseñamos las técnicas básicas y el calendario ideal para practicarla sin equivocaciones.

Ahora ya tienes las herramientas para disfrutar de tu propio árbol. Plántalo con cuidado, mantenlo atento y en poco tiempo estarás recogiendo naranjas de tu propia cosecha. ¿Hay algo más gratificante que eso?