¿Cómo acidificar la tierra para hortensias, gardenias o arándanos?
Para acidificar la tierra de hortensias, gardenias y arándanos tienes varias opciones que funcionan bien combinadas.
Lo más directo es usar sustratos ya preparados: tierra de brezo, tierra de castaño o turba rubia son ideales porque tienen el pH bajo que estas plantas necesitan. Si ya tienes la tierra plantada, puedes mejorar la acidez aportando sustrato ácido gradualmente, recogiendo agua de lluvia para riego en lugar de agua del grifo (que suele ser calcárea), o usando agua destilada. Para el agua del grifo muy calcárea, puedes bajar el pH añadiendo ácido cítrico directamente al agua de riego. También funcionan los suplementos específicos para plantas acidófilas y el azufre soluble si necesitas un cambio de acidez más marcado.
Un truco casero es añadir agujas y ramitas de pino, que contribuyen lentamente a acidificar el sustrato. Lo importante es ser constante: estas plantas necesitan condiciones ácidas mantenidas en el tiempo, no solo un aporte puntual. Si cultivas en maceta, cambia regularmente el sustrato por uno ácido preparado; si es en el suelo del jardín, aporta sustrato ácido como mejorante. Riega siempre que sea posible con agua de lluvia o blanda, nunca con agua dura, porque la cal neutraliza el trabajo de acidificación que hayas hecho.