¿Cómo cuidar el césped en primavera?
El césped en primavera necesita una buena limpieza y nutrición después del invierno. Lo ideal es escarificar para eliminar el musgo y los restos acumulados, y después abonar el terreno. Puedes hacer ambas operaciones de forma seguida; después del abonado es importante regar abundantemente para que la planta asimile bien los nutrientes del abono.
A partir de primavera, establece un plan de abonado regular cada dos o tres meses durante toda la temporada de crecimiento hasta el invierno. Verás que cuando el césped empieza a verse amarillento o menos vigoroso es el momento de abonarlo de nuevo. En invierno puedes dejar de abonar, ya que el crecimiento se ralentiza y no necesitará tanto mantenimiento.
Si notas manchas amarillas o zonas donde el crecimiento es más lento, asegúrate de que reciben abono en los tratamientos regulares y se recuperarán con facilidad. Un césped bien cuidado desde el inicio de la primavera lucirá mucho más bonito durante toda la estación.