¿Cómo hacer esquejes de olivo, en agua o en maceta?
Los esquejes de olivo se plantan mejor en maceta con tierra de buena calidad mezclada con arena de río. Coge estacas de 30 a 40 cm de largo y de 3 a 5 cm de diámetro, quítale todas las hojas excepto las dos últimas para reducir la pérdida de agua, y untálas con hormonas de enraizamiento. La época ideal es al final del invierno, aunque también funcionan en otoño según el clima.
Lo importante es mantener una humedad muy alta porque los esquejes sin raíces se deshidratan fácilmente. Puedes cubrir la maceta con una bolsa de plástico o una botella de plástico cortada para crear un microclima húmedo, y rocía las hojas a diario. También necesita luz, pero no sol directo. La paciencia es fundamental: puede tardar semanas o meses en enraizar, y ten en cuenta que no todos los esquejes consiguen agarrar.
Si quieres aumentar probabilidades, planta varios esquejes a la vez. Aunque también existe la opción de usar estacas más grandes de 1,5 metros o más, que tienen mejor tasa de éxito, aunque son más trabajosas de manejar.