¿Cómo instalar un riego automático en el jardín o el césped?
La instalación de un riego automático en el jardín o el césped requiere planificación previa y seguir un orden lógico para que funcione correctamente.
Lo primero es tener claro qué tipo de riego necesitas según las zonas: para el césped usarás difusores o aspersores que dan vueltas, mientras que para jardines, huertos y plantas recurrirás al riego por goteo. Debes conocer el caudal y la presión de agua disponibles en tu casa (prueba a llenar un cubo de 10 litros y cronométra cuánto tarda), ya que esto determina qué sistema puedes instalar y si necesitarás una o dos tomas de agua diferentes.
El orden correcto es instalar el riego antes de preparar el terreno y mucho antes de plantar el césped o flores. Elige de dónde tomarás el agua —uno de los grifos existentes en el jardín es lo más práctico—, y diseña el recorrido de las tuberías considerando dónde irán las electroválvulas, el programador y los aspersores o goteros. Ten en cuenta que cada zona (césped, arbustos, huerto) puede necesitar su propio programador para ajustar los riegos según sus necesidades hídricas específicas. Una vez tengas clara la distribución, puedes empezar la instalación de tuberías y accesorios, rematar todas las conexiones con reductores y conectores, y probar el funcionamiento antes de cubrir nada. Solo después de verificar que todo funciona correctamente procederás a preparar el terreno y plantar.