¿Cómo recuperar un césped seco o con calvas?
El césped seco o con calvas se recupera mediante resiembra, pero lo fundamental es preparar bien el terreno antes de sembrar. Remueve la tierra en las zonas dañadas para soltarla, echa las semillas y cúbrelas con una capa fina de mantillo o recebo —solo lo suficiente para que no se vean las semillas—. Lo más importante es que pases un rodillo o simplemente pises la zona para que la semilla se junte bien con la tierra y germine correctamente. Luego riega muy abundantemente hasta que el nuevo césped crezca.
Timing y cuidados: espera a que baje el calor para sembrar, así que la mejor época es el otoño. Si el problema es sequedad, el riego es clave: en verano puede ser necesario regar dos veces al día, especialmente en las zonas con mucho sol donde aparecen calvas. Empapar bien estas áreas dañadas es un alivio para el césped sin riesgo de quemarlo. Procura que la zona no sufra mucho pisoteo mientras se recupera y, una vez que el césped está establecido, abónalo en primavera con mantillo para que tenga fuerzas.