¿Cómo saber cuándo una croqueta está bien frita?
Una croqueta está bien frita cuando tiene un color dorado uniforme en toda la superficie. Es la señal más clara de que el aceite está a la temperatura adecuada y ha sellado bien el empanado mientras la masa interior se calienta.
El punto está cuando la croqueta presenta ese tono dorado característica sin llegar a quemarse, que sería de un marrón oscuro. En nuestras recetas freímos en abundante aceite de oliva bien caliente, y el tiempo que tarda en dorarse depende del tamaño de la croqueta y de la temperatura del aceite. No debe quedar pálida ni blanca, porque entonces el empanado no habrá sellado bien y entrará aceite dentro.
Cuando saques la croqueta, colócala sobre papel de cocina para que suelte el exceso de aceite. Sírvela caliente y verás cómo el empanado cruje al morderla.