¿Cómo se consigue que el caramelo no se queme en el flan?
El caramelo del flan no se quema si controlas el fuego y el color. La clave está en usar fuego bajo y no remover mientras se deshace el azúcar, para evitar que se cristalice. Cuando veas que el azúcar se ha convertido en un líquido dorado (no oscuro ni quemado), retíralo del fuego inmediatamente: ese es el punto perfecto.
Si utilizas agua junto con el azúcar, como en otras técnicas de caramelo, también debes mantener el fuego moderado y vigilar que adquiera un color ámbar tostado sin pasarse. Retirar del fuego a tiempo es lo que marca la diferencia.
Una vez hecho el caramelo, vierte inmediatamente en el molde del flan o úsalo mientras esté líquido si lo prefieres. Si se te espesa demasiado antes de usarlo, puedes calentarlo de nuevo a fuego bajo removiendo hasta que fluya bien de nuevo.