¿Cómo sé cuándo un mango está en su punto de maduración ideal para cocinar?
El mango está en su punto ideal de maduración cuando la piel cede ligeramente ante la presión de los dedos, sin que sea blando, y despide un aroma dulce y frutal en la zona del tallo. El color varía según la variedad (puede ser rojo, amarillo o verde incluso cuando está maduro), así que no te fíes solo del color.
Para cocinar, interesa un mango maduro pero con estructura firme, que no se desmorone al pelarlo y cortarlo. En nuestras recetas, tanto si lo necesitas en rodajas como en tiras o cubos —como en el mango sticky rice o el mango caramelizado— los mangos maduros mantienen su forma y se trabajan con facilidad. Si está poco maduro, será duro de pelar y cortará; si está pasado, se convierte en puré al manipularlo.
Una prueba práctica: sostén el mango en la palma de la mano e inclina ligeramente; si el fruto cede un poco pero mantiene su estructura, es el momento. Evita los muy blandos o con partes hundidas, que suelen tener zonas oscuras en el interior.