¿Cómo se cuece el arroz blanco para que quede suelto?
El arroz blanco queda suelto si lo cueces respetando la proporción de agua y sin remover una vez que está tapado. La clave está en tostar el arroz crudo en un poco de aceite antes de añadir el agua: así los granos se separan más durante la cocción y no se apelmazan.
En nuestras recetas, primero calienta aceite en una cacerola, agrega el arroz y remueve constantemente durante un par de minutos para que se impregne bien del aceite. Luego añade agua —aproximadamente entre 2 y 2,5 partes de agua por 1 de arroz—, tapa bien la olla y deja que cueza a fuego bajo sin levantar la tapa ni remover. El proceso tarda entre 15 y 20 minutos: cuando el agua se haya absorbido casi completamente, el arroz estará en su punto.
Otro detalle importante: elige arroz de grano largo, como basmati o jazmín, que naturalmente tienden a quedar más sueltos que las variedades de grano corto. Una vez cocido, si quieres que quede aún más suelto, pásalo a un plato o bandeja para que se enfríe y se separen bien los granos.