¿Cómo se fríe un huevo con puntilla?
Un huevo con puntilla es un huevo frito donde la clara está completamente cocinada pero la yema permanece blanda y líquida en el centro, creando ese punto dorado característico.
Para hacerlo necesitas una sartén con abundante aceite bien caliente. Casca el huevo en una taza o plato hondo antes de echararlo en la sartén para que la yema no se rompa. Una vez que el huevo está en el aceite, es fundamental salpicar la clara con el aceite caliente usando una cuchara o espumadera para que se cuaje en los bordes y en la superficie, sin pasarte para que la yema no se termine de cocer. Vigila este salpicado: es el secreto de la puntilla. Cuando la clara esté blanca y cuajada pero sientas que la yema aún cede al tocarlo suavemente, está en su punto.
La clave está en el aceite bien caliente (sin que llegue a quemarse) y en controlar ese salpicado final. Saca el huevo cuando lo veas dorado en los bordes y la yema siga siendo suave al interior.