¿Cómo sé que un brioche está completamente fermentado y listo para hornear?
Un brioche está completamente fermentado y listo para hornear cuando ha doblado su volumen respecto al estado inicial. Es la señal más fiable: la masa debe haber crecido de forma clara y notable en el recipiente o en el molde.
Además del tamaño, la masa debe verse esponjosa y elástica. Si presionas suavemente con el dedo, debe recuperarse lentamente sin hundirse ni volver al instante. Si además has hecho la fermentación en un lugar cálido, el tiempo también es una referencia: normalmente ronda una hora, aunque varía según la temperatura ambiente.
En nuestras recetas de brioche dejamos fermentar la masa en un lugar cálido hasta doblar volumen, y luego, después de darle forma, vuelve a aumentar de tamaño una segunda vez antes de ir al horno. Esa segunda fermentación es igual de importante: espera a que la masa crezca visiblemente en la bandeja o el molde.