¿Cómo se sabe cuándo una mermelada ha cuajado correctamente?
La mermelada ha cuajado correctamente cuando tiene una consistencia de gel espeso pero aún fluida, que cede bajo presión pero mantiene su forma en el plato. El punto de cocción es lo más importante.
En nuestras recetas de mermelada, el cuajado se logra evaporando agua durante la cocción a fuego fuerte o mantenido: los azúcares naturales y el azúcar añadido crean ese gel característico cuando se concentran lo suficiente. Verás que el movimiento dentro de la olla se hace más lento y pegajoso, y la mezcla se desliza menos por las paredes. Una forma sencilla de comprobarlo es verter una cucharadita en un plato frío: si se enfría rápido y mantiene una textura de mermelada sin ser líquida ni dura, el punto es correcto.
Si tras enfriarse ves que ha quedado muy líquida, puedes volver a cocerla unos minutos más. Si ha quedado demasiado dura o cristalizada, es que se pasó de cocción, pero seguirá siendo comestible.