¿Cómo se sabe cuándo una salsa ha espesado lo suficiente?
El punto de espesor de una salsa depende de su tipo y uso, pero hay señales visuales claras que te indican cuándo ha llegado al espesor deseado.
En salsas elaboradas con espesantes como la maizena o la harina, lo verás cuando la mezcla cubra la parte trasera de una cuchara de madera de forma uniforme y deje una estela al pasar el dedo: la salsa debe fluir lentamente pero sin ser líquida. En nuestras recetas, la salsa agridulce espesa poco a poco después de añadir la maizena diluida, así que retírala cuando veas ese cambio de consistencia. La bechamel es más clara: hierve entre 5 y 8 minutos a fuego mediano después de incorporar toda la leche, y verás que se hace más densa conforme se reduce el agua. Si quieres más espesor, déjala unos minutos más en el fuego.
El truco está en no pasarse. Si la salsa queda demasiado espesa, siempre puedes alargarla un poco con caldo, leche o agua sin problemas. En cambio, si espesaste en exceso y la dejas enfriar, la consistencia aumentará aún más.