¿Cómo se sabe que una mermelada ha llegado al punto de gelificación correcto?
La mermelada ha llegado al punto de gelificación correcto cuando, al enfriarse, adquiere esa consistencia firme y brillante característica. Hay varias formas de comprobarlo: la más práctica es el método del plato frío. Pon un plato en el congelador antes de empezar la cocción; cuando creas que la mermelada está lista, vierte una cucharadita sobre el plato frío y espera unos segundos. Si al pasar el dedo forma una línea que se mantiene, está en su punto. También puedes usar un termómetro de cocina: la mermelada gelifica en torno a 104-105 °C, aunque la forma más fiable es seguir el método del plato.
En nuestras recetas, el proceso varía según el tipo: en la mermelada de naranja se comprueba el punto de cocción durante los 20 minutos de cocción y se prolonga si es necesario; en la de higos, se realizan dos cocciones de 20 minutos cada una y se tritura para eliminar grumos, dejando que espese naturalmente. Lo importante es remover frecuentemente para evitar que se pegue al fondo, especialmente en las últimas fases, y dejar siempre enfriar un poco antes de envasar para que la gelificación sea uniforme.