¿Cómo se sabe que una tortilla está cuajada por dentro sin que se queme por fuera?
La tortilla está cuajada por dentro cuando, al inclinar la sartén, la parte que ya está cocida en el fondo se mueve libremente pero el centro aún tiembla ligeramente. Es el punto exacto antes de que se solidifique del todo. En nuestras recetas de tortilla vemos que se cocinan a fuego medio, y eso es clave: así se cocina el interior sin quemar el exterior.
Cuando le das la vuelta, la cara menos cuajada queda en contacto directo con la sartén y se dora y cuaja en poco tiempo, mientras el interior termina de hacerse con el calor que atraviesa la tortilla. Por eso la segunda cara necesita menos tiempo y conviene vigilarla para que no se queme. El truco es no dejarla demasiado tiempo en cada lado y estar atento: apenas unos minutos por cada cara suelen bastar.
Si tienes prisa y subes mucho el fuego, quemarás el exterior antes de que cuaje el centro. Si lo bajas demasiado, tardará más de la cuenta y el exterior se recocerá. Mantén el fuego medio y prueba inclinando la sartén: cuando solo el centro tiemble un poquito, ya puedes retirarla. El calor residual acaba de cuajar ese último rincón sin que se queme.