¿Cómo se sabe si la masa de pan está suficientemente amasada?
La masa de pan está suficientemente amasada cuando es elástica, lisa y homogénea, y recupera su forma después de estirarla. La prueba más fiable es la del "velo": cuando puedes alargar la masa entre los dedos sin que se rompa, formando una capa fina y translúcida, significa que el gluten está bien desarrollado.
Otro indicador es que la masa esté blanda pero manejable, sin grumos y sin que se pegue excesivamente a las manos. En nuestras recetas de masa madre, el amasado se culmina cuando la mezcla forma una bola compacta y elástica, lista para el primer reposo.
Si no alcanzas el punto correcto, la masa quedará quebradiza o pesada, y el pan no levará bien ni tendrá la miga esponjosa que buscas. Mejor seguir amasando uno o dos minutos más si tienes dudas, porque una masa bien trabajada es la base de un buen pan.