¿Cómo sé si la nata montada está lista sin pasarse y cortarla?
La nata montada está lista cuando pasa de un líquido denso a una crema que forma picos blandos en la punta del batidor. En ese punto tiene textura de mousse y es perfecta para usar.
Para no pasarte, ve dejando de batir en cuanto veas que mantiene su forma sin que el batidor deje un rastro claro. Si sigues batiendo, la emulsión se rompe: los glóbulos de grasa se aglomeran demasiado, el suero se separa y terminas con algo grumoso y acuoso. Ya habrás cortado la nata.
El truco es bajar la velocidad al final si usas batidora eléctrica: así tienes más control y puedes parar justo a tiempo. A mano, con varillas, es más fácil detectar el momento exacto. Si se te pasa, no hay vuelta atrás; la nata cortada no se recupera.