¿Cómo y cuándo se poda un cerezo?
El cerezo se poda preferentemente en verde, es decir, cuando aún tiene hojas. El mejor momento es a finales de junio, julio o septiembre, cuando el árbol está en plena actividad vegetativa y puede cicatrizar bien las heridas. Evita podarlo en invierno, ya que durante el periodo de reposo vegetativo las heridas cierran con mucha lentitud y el árbol es más vulnerable.
Si tienes que hacer cortes importantes, elige días secos y calurosos para minimizar el riesgo de gomosis, que es la principal enfermedad que afecta al cerezo tras la poda. Recuerda sellar siempre los cortes con masilla o bálsamo cicatrizante para proteger las heridas. Ten en cuenta que el cerezo es sensible a la poda excesiva, así que intenta ser moderado y respeta su estructura natural. Si es posible, combina la poda de formación en los primeros años con podas ligeras de mantenimiento después de la cosecha.