¿Por qué baja el roscón al sacarlo del horno?
El roscón baja al sacarlo del horno porque pierde agua durante la cocción y, al enfriarse, se contrae naturalmente. Durante el horneado, el calor expande la masa gracias al dióxido de carbono que produce la levadura y al aire atrapado en ella. Cuando sacas el roscón del horno y baja la temperatura, esa humedad se evapora y la estructura se encoge, lo que provoca ese hundimiento característico que ves en la parte superior.
Este efecto es completamente normal en masas fermentadas como el roscón. Para minimizarlo, lo importante es respetar los tiempos de fermentación (aproximadamente 4 horas en primera fermentación y 1 hora más en segunda, según nuestras recetas) y no abrir el horno durante la cocción para que el calor se mantenga estable. También es clave hornear a temperatura moderada el tiempo necesario: en nuestro roscón tradicional la cocción ronda los 25-50 minutos dependiendo del tamaño y del horno. Un enfriamiento gradual, sin cambios bruscos de temperatura, también ayuda a que se hunda menos.