¿Por qué el chocolate se quema al calentarlo y cómo evitarlo?
El chocolate se quema al calentarlo porque es sensible al calor: por encima de cierta temperatura, los componentes del cacao se oxidan y la textura se vuelve arenosa y sin brillo.
Para evitarlo, lo mejor es fundirlo al baño maría o en el microondas con cuidado y poco a poco, como hacemos en nuestras recetas. Si eliges baño maría, coloca un bol con el chocolate troceado sobre una cazuela con agua caliente (sin que toque el agua), y remueve sin parar. Si usas microondas, caliéntalo en intervalos cortos —unos 30 segundos—, revuelve bien y vuelve a meter. El truco es no dejar de vigilarlo ni de remover: así distribuyes el calor de forma uniforme y sacas el chocolate del fuego antes de que supere el punto crítico.
También es clave que el recipiente esté completamente seco. Si entra agua, el chocolate se apelmaza y se vuelve inutilizable. Una vez fundido, templado y listo para usar, intégralo poco a poco a los otros ingredientes con movimientos lentos y constantes.