¿Por qué el hummus queda grumoso en lugar de cremoso?
El hummus queda grumoso cuando no trituramos bien los garbanzos o cuando no añadimos suficiente líquido durante el proceso. En nuestras recetas la clave está en tres puntos: lavar bien los garbanzos (incluso frotarlos con las manos para quitarles las pieles, que es lo que hace que quede áspero), triturarlos a fondo con los demás ingredientes hasta obtener esa textura suave y cremosa, y añadir el agua poco a poco mientras trituramos, nunca de golpe.
Si la batidora no es lo bastante potente, puede que tarden más en quedarse finos. En ese caso, lo mejor es dejar que trabaje bien el motor sin prisa, parando de vez en cuando para bajar lo que queda en los lados del vaso. El tahini también importa: aporta cremosidad además de sabor, así que no lo escatimes.
Cuando veas que la mezcla sigue espesa y grumosa, añade agua en pequeñas cantidades mientras triturás, probando la consistencia. Si se pasa y queda demasiado líquido, el hummus no tendrá ese punto cremoso de guacamole que buscas. Paciencia con el proceso y fíjate en la textura mientras triturás: ahí está la diferencia.