¿Por qué se ponen negras las alcachofas al limpiarlas y cómo evitarlo?
Las alcachofas se ponen negras al limpiarlas porque contienen una enzima que oxida sus tejidos cuando entran en contacto con el aire, oscureciendo el corte. Para evitarlo, el truco está en usar limón: nuestras recetas lo aplican untando la alcachofa con zumo de limón tras limpiarla, que ralentiza ese pardeamiento. También sirve introducir las alcachofas en agua con limón o cocerlas en agua con un poco de harina, como hacemos en nuestras recetas, donde el agua blanquecina previene la oxidación mientras se cocinan.
Lo ideal es limpiarlas poco antes de cocinarlas y tenerlas sumergidas en agua con limón si hay espera. Ten en cuenta que, aunque se vean oscuras, la alcachofa sigue siendo perfectamente comestible: el color no afecta al sabor ni a la seguridad del alimento.