¿Por qué una masa de levadura se pega a las manos y cómo arreglarlo?
Una masa de levadura se pega a las manos porque tiene un alto contenido de humedad, algo inherente a este tipo de masas para que fermenten correctamente. Cuanto más hidratada sea la masa, más pegajosa resultará al manipularla.
Para evitar que se pegue, hay varios trucos sencillos: humedece las manos con agua fría antes de trabajar con la masa (el agua forma una barrera entre la masa y tu piel), espolvorea un poco de harina en tus manos o en la superficie de trabajo, o usa aceite en lugar de harina si prefieres no añadir más harina a la masa. También puedes enfriar la masa un rato en la nevera antes de trabajar con ella, ya que el frío la hace menos pegajosa y más fácil de manejar.
La clave está en no saturar de harina la masa intentando que no se pegue: es mejor mantener la humedad que necesita para fermentar bien y simplemente facilitar su manipulación con las técnicas anteriores.