¿Por qué una nata no monta o sale mal?
La nata no monta o sale mal principalmente por tres razones: la temperatura, la calidad del producto y el proceso de batido.
La **temperatura es crucial**. La nata tiene que estar muy fría —entre 4 y 8 °C— porque el frío estabiliza la grasa y permite que atrape aire al batir. Si la batidora o el bol no están fríos, la nata se calienta y pierde capacidad de montaje. En nuestras recetas recomendamos meter el vaso del robot y el bol en la nevera antes, e incluso meter la nata en el congelador 30 minutos para asegurar que está bien fría.
La **calidad importa**: tienes que usar nata para montar con al menos 35% de materia grasa. Una nata de menor contenido graso no monta. Si es nata que ya viene de la nevera después de varios días, puede haber perdido capacidad.
El **proceso de batido** también decide. No la batas demasiado deprisa al principio —una velocidad media es mejor— y ve aumentando gradualmente. Si bates con demasiada potencia desde el inicio, calientas la nata y la desestabilizas. Cuando empiece a compactarse, sube la velocidad. El objetivo es montar la nata justo hasta que quede consistente; pasarse significa que se corta y se convierte en mantequilla.