¿Qué plantas se podan en primavera?
La primavera es el momento ideal para podar muchas plantas, aunque el timing exacto depende del tipo de planta y tu zona.
Las plantas que pierden las hojas en invierno (como los rosales) se podan mejor al final del invierno o principios de primavera, una vez hayan pasado las heladas fuertes. En zonas con clima suave, puedes hacerlo ya en marzo; en lugares con inviernos más rigurosos, espera a que las temperaturas mínimas se estabilicen.
Las plantas de hoja perenne (que no pierden las hojas), como el hibiscus, necesitan podarse lo más tarde posible en primavera, justo cuando las yemas comienzan a engordar. El objetivo es que pasen el menor tiempo posible con el follaje reducido. Hay excepciones importantes: algunas plantas con flor (como la camelia o la gardenia) se podan mejor después de la floración para mantener una forma compacta, aunque sea fuera de primavera. La costilla de Adán también responde bien a las podas de comienzo de primavera.
La regla de oro es observar cada planta: si pierde hojas en invierno, pódala cuando brote; si la mantiene, espera a que las yemas empiecen a moverse. Así evitarás que se debilite por estar demasiado tiempo podada.