Si te has fijado en el mostrador de pescadería últimamente, habrás visto que la caballa sigue siendo una de esas grandes olvidadas. Y es una pena, porque este pescado es jugoso, sabroso y se deja cocinar de mil formas distintas sin perder su carácter. Además, es económica y sostenible, dos puntos que no son nada desdeñables.
La razón por la que deberías incluirla más en tus menús es simple: está llena de ácidos grasos omega-3 y se adapta tanto a recetas sencillas como a preparaciones elaboradas. El truco está en no tenerle miedo: su sabor fuerte es precisamente su virtud, no su defecto. Con los aliños y acompañamientos adecuados, brilla como pocas.
Aquí te traemos las mejores formas de prepararla, desde clásicos del horno hasta propuestas más creativas que te sorprenderán. Lo que vas a descubrir es que este humilde pescado puede ser la estrella de cualquier comida.
La receta más clásica y reconfortante. Un plato sin complicaciones que aprovecha la potencia del sabor del pescado acompañado de patatas que se cocinan en su mismo jugo.
Un repaso completo que te explica cómo elegirla, conservarla y prepararla en la cocina. Perfecto si quieres dominar este pescado de verdad.

El guiso marinero por excelencia. Un caldo generoso donde el pescado suelta toda su esencia y se mezcla con patata y otros ingredientes de mar.

Una propuesta diferente que cose el pescado con verduras de verano. Te sorprenderá cómo el queso suaviza el carácter fuerte del relleno.

Ideal para los días de calor, esta ensalada transforma el pescado en algo ligero y apetecible. Combina bien con hierbas frescas y aliños cítricos.

Aprende a hacer tu propia conserva casera, algo que te dará juego en la cocina para ensaladas, tostas y platos de última hora.
Una preparación minimalista que respeta el pescado y lo deja hablar. Aquí verás cómo ingredientes sencillos son más que suficientes.
Para cuando quieras algo más elaborado e impresionante. Las salsas caseras y el toque de la barbacoa elevan el plato a otra categoría.

Como ves, hay maneras para todos los gustos y momentos. Lo importante es perderle el respeto a este pescado y empezar a cocinarlo. Te garantizamos que una vez lo pruebes de verdad, volverá a tu mesa más a menudo.