¿Cuántas veces has abierto un tarro de esta pasta y te has encontrado deseando algo más que untarla en tostadas? La verdad es que este ingrediente es mucho más versátil de lo que parece. Desde hace años en las cocinas americanas es un clásico, pero aquí en España estamos descubriendo poco a poco todas sus posibilidades culinarias. Y la buena noticia es que no necesitas ser una chef profesional para sacarle partido.
Lo que la hace tan especial es su combinación de sabor, textura y valor nutritivo. Está llena de proteínas, grasas saludables y ese toque dulce y salado que engancha desde el primer bocado. Si la tienes en tu despensa, ya tienes medio camino hecho para crear postres y snacks que te sorprenderán. Solo necesitas saber qué hacer con ella.
Te traemos las mejores recetas: desde cookies crujientes hasta postres para después de comer, pasando por opciones sin gluten para quien las necesite. Cada una de estas propuestas te mostrará por qué este ingrediente se ha convertido en un imprescindible en muchas cocinas.
Crujientes por fuera y tiernas por dentro, estas galletas son perfectas para quien busca una opción libre de gluten sin renunciar al sabor. Ideal para el desayuno o como snack a media mañana.

Un postre en taza que está listo en minutos. Todo lo que necesitas saber sobre cómo hacer un bizcocho individual jugoso con ese contraste entre la cremosidad de la pasta y la dulzura de la jalea.

Aquí verás cómo combinar dos supuestamente "saludables" para obtener unos muffins que funcionan tanto para desayunar como para merendar, con una textura esponjosa muy lograda.

Las galletas que todos recordamos de la infancia, pero con un toque casero que las hace infinitamente mejores. Te sorprenderá lo fácil que es conseguir ese punto de masticable perfecto.
Porque a veces lo mejor es hacerlo tú misma desde cero. Aquí encontrarás la receta básica para obtener tu propia versión casera, sin aditivos ni sorpresas desagradables en la etiqueta.

Un postre de cuchara que combina lo mejor de dos mundos: la cremosidad del fudge con el sabor inconfundible del maní. Perfecto para regalar o para guardar en la nevera y comerlo en secreto.

Estas recetas te demostrarán que con un simple tarro en la despensa tienes la puerta abierta a infinitas posibilidades dulces. Prueba una hoy mismo y cuéntanos cuál es tu favorita.