Hace unos años, si pedías un café con ese polvo verde brillante en una cafetería española te miraban raro. Hoy, es lo primero que ves en la carta. Este té japonés ha dejado de ser exótico para convertirse en un imprescindible en despensas y repostería, y no es solo por moda pasajera.
Lo interesante es que no es lo mismo beberlo que cocinarlo. Cuando lo usas en repostería, su sabor herbáceo y ligeramente amargo se transforma en algo más sofisticado. Lo importante es tener polvo de calidad y no excederse con las cantidades: un poco rinde mucho.
Aquí te mostramos cómo incorporarlo en la cocina, desde tartas y bizcochos hasta postres más atrevidos. Hay opciones para todos los gustos y también para las restricciones dietéticas, porque claro, la tendencia tiene versiones sin gluten, sin huevo y para todo tipo de dietas.
Te sorprenderá descubrir por qué tantas celebridades lo incluyen en su día a día, más allá del Instagram. Aquí verás sus beneficios reales y cómo sacarle partido en la cocina.

Un clásico que no falla: suave, con ese toque herbáceo muy característico. La receta base que toda amante de la repostería debería tener anotada.

La versión oriental del postre italiano más romántico. Aquí verás cómo funciona la fusión de sabores cuando la tradición se deja inspirar.

Si te cuesta elegir entre lo cremoso y lo elegante, aquí está la respuesta. Una tarta que parece complicada pero es accesible para cocineros de cualquier nivel.

Todo lo que necesitas saber para hacer un postre que parece sacado de una pastelería de cinco estrellas. Equilibrio perfecto entre lo amargo, lo dulce y lo refrescante.

Para los meses de calor, la opción más fresca. Sin complicaciones y sin riesgo, porque no lleva huevo crudo.
![Helado de té matcha [sin huevo]](https://estag.fimagenes.com/imagenesred/11609035.jpg)
Pequeños, delicados y con ese toque de cereal integral que los hace especiales. Perfectos para acompañar el desayuno o el té de la tarde.

La base que cambia todo. Cuando domines esta crema, podrás rellenar tartas, éclairs y postres sin límite. Un must en cualquier cocina.

Así que ya ves, este té japonés ha venido para quedarse en nuestra cocina. No se trata de seguir una tendencia, sino de descubrir un ingrediente que realmente funciona y que, en las manos adecuadas, da juego para muchísimo más de lo que parece.