¿Cuántas veces te has plantado frente a la despensa a las siete de la tarde sin saber qué cocinar? Ese momento en el que tienes pasta, nevera llena de hortalizas y poco más. Pues ese es exactamente el punto de partida perfecto. Combinar estos dos ingredientes es la solución más inteligente cuando buscas algo nutritivo, rápido y que no te deje sin ganas de comer.
Lo mejor de apostar por platos así es que no necesitas ser un chef para lograr algo delicioso. Un poco de técnica, ingredientes frescos y disposición hacen milagros. Además, es la forma ideal de que tu familia coma más hortalizas sin que nadie proteste.
Te traemos un recorrido por las mejores formas de preparar estos platos: desde las opciones más clásicas hasta combinaciones que quizá no esperabas. Hay algo para cada paladar, cada temporada y cada momento del mes.
Un clásico que funciona siempre. Aquí verás cómo lograr que el brócoli no se desmorona y los macarrones queden al dente, con ese punto de mantequilla y queso que lo hace irresistible.

Para quien quiera sumar fibra sin renunciar al sabor. Te sorprenderá lo bien que sientan estas recetas cuando le das a tu cuerpo lo que realmente necesita.

Un viaje al sur de Europa en un bol. Descubre cómo los vermicellis absorben los sabores del tomate, ajo y aceitunas de una forma que la pasta más gruesa no conseguiría.

La berenjena tiene un toque que eleva cualquier plato. Aquí aprenderás a prepararla de forma que no absorba toda el aceite del planeta y se convierta en la estrella que merece ser.

Todo lo que necesitas saber sobre esta combinación que suena extraña hasta que la pruebas. Las anchoas aportan esa umami que te hace volver al plato una y otra vez.

El calabacín es el mejor aliado cuando quieres algo fresco sin perder ese punto de indulgencia que da la panceta. Un equilibrio perfecto en el tenedor.

Para cuando el hambre pide algo más contundente. Descubre cómo la calabaza da una cremosidad natural que sustituye sin problemas una bechamel tradicional.

Porque la pasta es el mejor vehículo para colar verduras donde menos la ven venir. Un repaso por ideas que convencerán incluso al más reticente de la casa.

La verdad es que no hay gran secreto: buenos ingredientes, fuego vivo y cinco minutos de atención. El resto lo hace solo. Prueba estas combinaciones y descubrirás que ese plato entre semana puede ser tan memorable como cualquier comida de fin de semana.