Hay un momento en la vida de todo cocinero casero en el que se da cuenta de que ese queso blanco y elástico es capaz de transformar un plato aburrido en algo irresistible. No es magia, es simplemente mozzarella haciendo su trabajo. Cuando lo sacas de la nevera y lo desmenuzas sobre una pizza recién horneada, o lo doblas dentro de una verdura, sucede algo especial.
La cosa es que este queso italiano es mucho más versátil de lo que parece. No solo funciona en pizzas o en la clásica ensalada caprese, sino que se anima con casi cualquier cosa: en croquetas, en empanadillas, en hamburguesas caseras y hasta en bizcochos salados. Si tienes este queso en tu nevera, tienes media batalla ganada para improvisar una comida.
Te vamos a mostrar las mejores formas de trabajar con él, desde recetas clásicas que ya conoces hasta ideas que seguro que no habías probado. Porque la mozzarella se merece más protagonismo del que le damos.
A veces confundimos estos dos quesos italianos creyendo que son intercambiables, pero no es así. Aquí verás qué diferencia real hay entre ellos y en qué platos brilla cada uno.

Cuando los ingredientes son pocos, cada uno tiene que estar a su altura. Te sorprenderá lo mucho que importa la calidad de la mozzarella en esta ensalada de verano.

Un repaso por esta idea genial de convertir tu pizza favorita en algo que puedas comer con las manos. Relleno jugoso garantizado.

Una forma ingeniosa de colar verdura en la comida sin que nadie se queje. El queso es el secreto para que estas hamburguesas caseras queden tiernas y sabrosas.
Todo lo que necesitas saber sobre este clásico que nunca falla: cómo hacer que el queso se quede en el centro sin escaparse durante la cocción.
Una receta de desayuno o cena que demuestra que no necesitas horno para hacer algo espectacular. El queso se funde en los puntos justos.
Quizá te parezca raro hacer un bizcocho con queso, pero cuando lo pruebes entenderás por qué esta combinación italiana funciona tan bien.
La receta fundamental que deberías dominar si quieres hacer pizzas en casa con ese toque italiano que se echa de menos en las congeladas.

Con estas recetas en tu arsenal, tu mozzarella tendrá una larga vida útil en tu cocina. Y sí, probablemente tendrás que empezar a comprarla más a menudo.