Hay algo mágico en los guisantes: esa dulzura natural que tienen, ese color verde intenso que alegra cualquier plato. Son de esos ingredientes que funcionan tanto en un risotto elegante como en una tortilla de comida de diario, y te sorprende lo versátiles que llegan a ser cuando empiezas a jugar con ellos.
Lo mejor es que los guisantes son súper prácticos. Puedes comprarlos frescos en primavera, congelados todo el año (y no pierden prácticamente nada de su valor nutricional), o incluso en lata si tienes prisa. Son rápidos de cocinar y casan bien con casi cualquier ingrediente que tengas a mano.
Te traigo un recorrido por las mejores formas de cocinarlos: desde clásicos de toda la vida hasta combinaciones que quizá no te habías planteado. Hay para todos los gustos y todos los días de la semana.
Una versión rápida y reconfortante del clásico. Te mostrará cómo convertir una tortilla básica en algo mucho más sustancioso y sabroso sin complicarte la vida.

Un repaso completo sobre este ingrediente: desde cómo elegirlos y conservarlos hasta los secretos para que mantengan ese sabor fresco y esa textura perfecta en tus platos.

Una versión mejorada del puré de toda la vida. Los guisantes aportan color, textura y un toque dulce que combina perfectamente con los champiñones dorados.

El clásico indiscutible de la cocina española. Aquí descubrirás por qué esta combinación simple funciona tan bien y cómo sacarle el máximo provecho.

Una pasta generosa con un toque italiano. Los guisantes en una salsa cremosa con bacon es la combinación que necesitabas para sorprender en la cocina.

El auténtico guiso de verduras, ese que tu abuela hacía y que sigue siendo perfecto para los días en que necesitas algo cálido y reconfortante.

Un arroz con caldo que mantiene esa cremosidad característica. Te sorprenderá lo jugoso que queda y lo bien que los guisantes se integran en el grano.

Una idea original para transformarlos en salsa. Todo lo que necesitas saber sobre cómo hacer un pesto fresco y diferente que acompaña a cualquier verdura al horno.

Sea cuál sea tu nivel en la cocina, aquí hay opciones para todos. La idea es que disfrutes cocinando y que descubras nuevas maneras de llevar la mesa estos pequeños vegetales que, sinceramente, merecen mucha más protagonismo del que les damos.