La patata es de esas cosas que tienes casi siempre en casa y que, sin embargo, muchas veces no sabes muy bien qué hacer con ella más allá de lo de siempre. Pues bien, hay muchísimo más terreno por explorar. Desde formas de freírlas sin culpabilidades hasta rellenos que te van a sorprender, esta humilde verdura tiene un potencial que a menudo desperdiciamos por falta de inspiración.
Lo bueno de trabajar con patatas es que son tremendamente versátiles y económicas. No necesitas ingredientes sofisticados ni técnicas complicadas para hacer algo delicioso. Eso sí, vale la pena conocer algunos trucos — cómo elegir el tipo adecuado según lo que vayas a cocinar, los tiempos exactos de cocción, o cómo conseguir texturas diferentes— para sacarles todo el partido.
Te traemos un recorrido por distintas formas de prepararlas: desde recetas clásicas que nunca falla hasta propuestas más originales con rellenos creativos, platos al horno, versiones ligeras y combinaciones que quizá no habías considerado.
Aquí descubrirás técnicas reales para lograr patatas fritas caseras con mucha menos grasa, sin sacrificar ese punto crujiente que las hace irresistibles. Todo es cuestión de saber algunos trucos comprobados.

La tortilla es la tortilla, y merece su propio espacio. Un repaso detallado por la versión clásica, con todos los pasos para que te salga perfecta cada vez que la hagas.

Te sorprenderá lo fácil que es transformar una patata al horno en un plato completo y contundente. La carne, el queso y el relleno generoso convierten esto en una comida de verdad.

Un pastel al horno que combina capas de patatas con otros ingredientes clásicos. Perfecto si buscas algo más elaborado pero sin los humos de la fritura.

Aquí tendrás opciones. Tres formas distintas de rellenar patatas cocidas, así que podrás escoger según lo que tengas en casa o lo que te apetezca en cada momento.

Una combinación verdura y almidón que funciona de maravilla. Las patatas absorben la crema y el resultado es reconfortante sin ser pesado.

Un clásico de la cocina regional española que merece estar en tu repertorio. Chorizo, pimentón y patatas cocidas juntas: simple, sabroso y infalible.

Todo lo que necesitas saber sobre distintas formas de preparación: asada, cocida, frita, al vapor, gratinada... Un compendio de métodos que te abrirá perspectivas nuevas.

Ya ves que la patata da mucho de sí. No es solo un acompañamiento, sino que puede ser la protagonista de platos memorables, económicos y dentro del alcance de cualquiera que tenga ganas de cocinar un poco.