"NO AL ABUSO"
Manualidades de Azteca
Desde tierra Azteca, reciban un abrazo fraternal y muestro alguna de mis labores, deseo que sean de su agrado, sinceramente, Azteca. ¡¡ Un renito muy educado en el baño Juego de baño con renito
Decoración navideña Base de madera, vela aromática, foam, naturaleza muerta o guía verde, 4 picks, listón metálico en dorado, nochebuenas de terciopelo con aplicación en dorado.
Sorbo a sorbo, iba minando mi cuerpo, la bella sirena chupaba la sangre de mis dedos en cada visita; entre besos insaciables y malolientes, entre mis piernas y su cadencia resbaladiza, la sirena acudía a mí, a medianoche, antes del amanecer, a cualquier hora, se alimentaba de este cuerpo delgado, había perdido varios kilos, mi abultado abdomen había desaparecido, mis piernas delgadas daban lástim ...
Moldes aquí: https://azteca-manualidades2.blogspot.mx/2015/10/tutorial-para-juego-de-bano-dia-de.html
Fieltro, pinturas textiles y a trabajar! Mide 60 cms de altura Decoración para Halloween!
Mi lengua buscaba inquieta entre los poros de la roca, mi sed era terrible, me sentía en confusión, aún así, mis brazos seguían alrededor de esa roca, como si fuera un ser humano, mi héroe; en realidad, era mi salvación. Empecé a llorar, moriría de sed, en medio de tanta agua salada, ¿qué estaba pagando? Lloré suave, no quería deshidratarme más, imaginaba morir acartonado, como esas momias egipci ...
Enardezco o tranquilizo al demonio que vive en mi almohada, en la penumbra, Al abandono del sol, poso mi cabeza en ella, sólo para desatar mis manchas; Espera de forma malsana mi canto; me encadena, se burla de la sal de mi llanto, Me domina, acaricia mi cabello plata, fielmente; me confiesa hasta el amanecer. Sin queja, en lucidez, escribo este poema, a ella, la almohada, a mi hoguera, A mi paz, ...
El engendro de sus pesadillas, las peores, de su infancia, de toda su vida; le vio venir a lo lejos, ahí, esa temible existencia, tembló, las piernas no obedecieron sus pasos, dudaron al verlo venir, se cuestionó, en confusión, "¿Existe?", "¡Sí! y le sudaron sus manos. Pasó junto a él, esa bestia infrahumana agachó la cabeza, hizo huidiza la mirada de diablo; no era tan temible, y ...
Qué necedad volverte con todos mis locos sentidos, estúpida y ferozmente, Pecado terco, reclamando con agitación vibrante, respirando erróneamente, En palpitar, llevándome a ti, trayéndote, exigiéndote, en súplica: "bebe de mí". Admití, sin arrepentimiento, el vaivén, el encanto, en el que mi cuerpo es débil, Cobarde, abandonado al tuyo; al evocarte, oprimo este corazón y desciendo al Ha ...
De rodillas, casi abatida, la guerrera seguía adelante, No lograba incorporarse, se apoyaba en troncos, Algunos secos, huecos, otros más, Se pulverizaban al ser tocados. Casi le daba alcance el enemigo; De sus heridas, de su sangre vertida, sacaba coraje; No le darían alcance, se lo imploraba en grito apagado. A lo lejos, algo brillaba, ¿eran espadas?, ¿Su pueblo o enemigos?, no importaba, ya n ...
Moría cada noche, deshecho, Al amanecer, resucitaba. No había tiempo que perder, En el frenesí de su vida, De su loca carrera, Tropezaba, caía, se levantaba Y seguía corriendo. Deleitábase en pasiones fugaces, El amor era una pérdida de tiempo, Tiempo que no atesoraba, Pues todo era malgastado Y desgastado. Bebía la vida de un solo golpe. Sin futuro, sin promesas. Realmente, morir eternamente, Lo ...
A su llamado imperioso, acudí, Esa ternura, ese calor tibio, Esa sonrisa inocente y Sus luceros inquietos, Me han hechizado, Pobre de mí. Le sonrío sin poder apartar Mi mirada de él, Me subyuga, Estoy perdida en su cercanía. ¿Por qué me siento Tan niña? ¿Por qué olvido mis batallas Cada vez que pronuncia mi nombre? Con su aliento en mi mejilla La vida deja ser salada y amarga.
Como la brisa en mis dedos, Como el aroma que abraza mis sentidos, Cuál agua acuñada en mis cabellos, Así eres tú, sin espacio, sin tiempo, Sin poder estar un solo momento Entre mis brazos, en mi tibieza, En mis pesadillas, en mi llanto, En todo lo que me sofoca, O endulza mi alma! No quieres ser, No quieres estar! No te interesa mi alma, Tienes de más! Ve, sigue tus rituales, tu jolgorio, Tus a ...
Cielo plomizo, se precipitaba con furia, purificando todo, menos a esa alma errante. No percibía el frío, descalzo, entre el lodo, piedras, por más que el riachuelo se esforzaba, no lograba arrebatarle de su obsesión: ella, era la luz al final del túnel, su doctrina, su juez, su verdugo, la última estrella de su sombrío universo; empapado de ella, se perdía y nacía; con ella se elevaba al cielo y ...