El almendro, conocido científicamente como Prunus dulcis, es un árbol frutal muy valorado no solo por sus nutritivos frutos sino también por su belleza. Originario de regiones de Oriente Medio y Asia del Sur, el almendro se ha adaptado a varios climas y suelos, siendo cultivado en muchas partes del mundo. Sin embargo, como cualquier cultivo, está sujeto a diversas enfermedades, siendo una de las más preocupantes la gomosis.
Para entrar en materia en este cultivo, te dejamos un resumen de los principales artículo sobre almendro ya redactados:
La gomosis del almendro es una enfermedad que se manifiesta con la exudación de una sustancia gomosa en la corteza del árbol. Esta exudación es una respuesta del árbol a un estrés o ataque, ya sea debido a factores bióticos (como infecciones de hongos, bacterias o daño por insectos) o abióticos (como heridas mecánicas o estrés hídrico). El término gomosis se refiere a este proceso de exudación de goma, y no es exclusivo del almendro, aunque en esta especie es particularmente común.
Los síntomas incluyen la emisión de resina en el tronco y la corteza, a menudo en respuesta a heridas o podas mal efectuadas. Entre los hongos causantes, la Monilia y el Phytophthora son comunes, este último particularmente en condiciones de humedad excesiva.

Selección de Variedades Resistentes: escoger variedades de almendros menos susceptibles a la enfermedad.
Algunas variedades que se destacan por su resistencia o tolerancia a la gomosis incluyen:
Manejo adecuado del riego: evitar el exceso de agua y asegurar un buen drenaje. Esta estrategia es la que mejores resultados ofrece para prevenir la enfermedad de gomosis en el almendro cuando es causada por enfermedades como Phytophthora.
Cuidado en la poda: realizar cortes limpios y desinfectar las herramientas para evitar infecciones. Posterior a la poda, se recomienda sanear áreas afectadas, usar productos cicatrizantes, y aplicar tratamientos preventivos que incluyen fungicidas con componentes como el oxicloruro de cobre.
Eliminación de partes afectadas: cortar las áreas infectadas para prevenir la propagación.
Control químico: uso de fungicidas específicos, aplicados según las recomendaciones de un experto.
Manejo integrado de plagas: Controlar insectos que puedan causar heridas y abrir la puerta a infecciones.
La forma más rápida de combatir este problema es sellar bien los cortes y heridas utilizando pastas y tratamientos foliares de cobre. Algunos de estos principios de cobre pueden ser los siguientes:
Uno de los más conocidos y utilizados es el oxicloruro y el hidróxido, ya que el sulfato ofrece peores rendimientos, menor resistencia al lavado y menor comodidad de aplicación. Las recomendaciones generales para la aplicación de ambas soluciones ricas en cobre es la siguiente:
Para aplicar oxicloruro de cobre contra la gomosis en el almendro, es importante seguir algunas pautas específicas para asegurar la eficacia y seguridad del tratamiento:
Dosis de aplicación: la dosis recomendada para oxicloruro de cobre suele ser de 1,5 a 2 kg/ha, aunque esta cantidad puede variar dependiendo del producto específico utilizado. Es crucial seguir las instrucciones del fabricante con respecto a la dosis y la dilución. Para la formulación líquida, se recomienda una dosis de 1,5-2,5 L/haVer imagen.
Cómo y dónde aplicar: el oxicloruro de cobre debe ser aplicado mediante pulverización, cubriendo tanto las hojas como las ramas del almendro. Es importante realizar la aplicación cuando no haya viento y preferiblemente durante las primeras horas de la mañana para evitar la evaporación rápida del producto y minimizar los daños potenciales a los insectos beneficiosos.
Mejor época para la aplicación: se recomienda aplicar el oxicloruro de cobre durante la época de reposo vegetativo del almendro, es decir, cuando el árbol ha perdido todas sus hojas y su actividad fisiológica disminuye, lo que suele ocurrir a finales del otoño o principios del invierno. También se sugiere aplicar la mezcla de cobre dos veces al año, en verano y en primavera, repitiendo cada aplicación pasados 15 díasVer imagen.
Precauciones: Es necesario tener cuidado con la fitotoxicidad del cobre, especialmente en zonas frías y húmedas. Además, el uso excesivo del oxicloruro de cobre puede provocar toxicidad en el suelo y afectar negativamente la microbiología beneficiosa del suelo. Por ello, se recomienda no exceder la dosis indicada y seguir las precauciones de seguridad especificadas por el fabricante.
La gomosis del almendro es una enfermedad compleja que requiere un enfoque integrado para su manejo. La prevención mediante la selección de variedades resistentes, el cuidado adecuado del cultivo y la pronta acción ante los primeros signos son clave para mantener la salud de estos valiosos árboles. Con un manejo adecuado, los almendros pueden prosperar y producir sus frutos durante muchos años.