¿Cómo sé cuándo el pudín está bien cuajado?
El pudín está bien cuajado cuando pinches con un palillo en el centro y este salga seco, sin restos de mezcla líquida. Es la prueba más fiable para comprobar que ha alcanzado la consistencia adecuada durante el horneado al baño maría.
En nuestras recetas, el pudín se hornea entre 40 y 60 minutos según la receta. Cuando llegues a ese tiempo, haz la prueba del palillo: si sale limpio, está listo. Si aún ves mezcla adherida, déjalo 5 minutos más y comprueba de nuevo. Una vez sacado del horno, déjalo enfriar completamente y luego refrigera mínimo 2 o 3 horas, preferiblemente de un día para otro, para que adquiera la textura final correcta.
Ten en cuenta que el pudín continuará cuajándose ligeramente mientras se enfría. Por eso es importante no prolongar demasiado el horneado: mejor quedarse algo corto que pasarse, porque en frío terminará de firmar su consistencia.