¿Cómo se sabe si un merengue está montado al punto?
El merengue está montado al punto cuando las claras forman picos firmes. Esto significa que al levantar las varillas del batidor, la mezcla sostiene una forma definida con puntas que se mantienen hacia arriba sin caer.
Cuando empieces a batir las claras, primero aumentarán de tamaño y se volverán espumosas. Sigue batiendo hasta que adquieran una textura densa y opaca. Es en ese momento cuando compruebas si ha llegado al punto: levanta las varillas y si ves que forma picos que se sostienen firmes, has conseguido el montado perfecto.
Una vez alcanzado ese punto, añade el azúcar poco a poco mientras continúas batiendo. El merengue seguirá densificándose y adquirirá un aspecto brillante y homogéneo. No dejes de batir hasta que todos los ingredientes estén bien integrados, lo que suele tomar unos minutos más después de haber añadido toda la cantidad de azúcar.