¿Cómo sé si un bizcocho está bien cuajado sin que quede seco?
Un bizcocho está bien cuajado cuando el palito de brocheta que pinches en el centro sale limpio o con apenas migas húmedas, no mojado. Ese es el punto exacto: ni crudo por dentro ni recocido y seco.
El tiempo de horneado depende del tipo de bizcocho y el tamaño del molde, pero la prueba del palito es infalible. Si sale pegajoso o con mezcla cruda, necesita más tiempo. Si sale completamente seco y las migas se desmoronan, has pasado de cocción. El secreto está en vigilar los últimos minutos: cada horno es diferente, así que confía más en la prueba visual que en el reloj.
Deja que se enfríe un poco antes de desmoldar para que acabe de compactarse sin romper. Un bizcocho bien hecho gana consistencia en los primeros minutos fuera del horno.