¿Por qué el pan tiene que ser de días anteriores para hacer torrijas?
El pan tiene que ser de días anteriores para hacer torrijas porque necesita estar duro y tener menos humedad, de modo que cuando lo sumerjas en la leche caliente la absorba bien sin romperse. Un pan recién hecho es muy tierno y esponjoso; al empaparse de líquido se desmorona. En cambio, el pan del día anterior, más seco y compacto, mantiene su forma mientras se impregna de la mezcla de leche aromatizada con canela, limón y naranja, quedando jugoso y firme a la vez.
Una vez mojado en la leche y pasado por huevo batido, el pan duro fríe de manera uniforme y adquiere ese exterior crujiente y dorado que caracteriza a las torrijas, mientras que el interior queda cremoso y aromático. Si usas pan fresco, la torrija terminará blanda, pesada y sin ese contraste de texturas que las hace apetecibles.