¿Por qué la sepia queda dura después de cocinarla?
La sepia queda dura cuando no se cuece el tiempo suficiente. Esta carne tiene una estructura fibrosa que necesita cocción prolongada para que las fibras se relajen y se vuelva tierna. En cocidos cortos, el resultado es un manjar áspero y correoso.
El truco está en el tiempo: en nuestras recetas, la sepia se cuece entre 20 y 40 minutos a fuego medio o lento, según el tamaño de los trozos. Si la ves dura después de cocinarla, lo más probable es que no haya estado el tiempo justo en el fuego. También importa el tamaño del corte: trozos más pequeños se ablandan antes que piezas grandes enteras.
Otro factor decisivo es la cocción lenta y tapada, que mantiene la humedad y ayuda a que las fibras se quiebren. Prueba a darle esos 20-40 minutos a fuego suave con la olla cubierta, y verás que el resultado cambia completamente. Si tras ese tiempo aún sigue un poco firme, cinco minutos más suelen bastar.