¿Por qué no se puede cocinar garbanzos secos sin remojo?
Sí se pueden cocinar garbanzos secos sin remojo: simplemente tardan más, unas 2,5-4 horas en olla tradicional o 45-60 minutos en olla a presión, según la variedad y lo viejos que sean. Sin esa hidratación previa el garbanzo se ablanda igualmente, aunque puede quedar algo menos uniforme o con más pieles desprendidas.
El remojo es recomendable, pero no imprescindible: hidrata el grano y permite que el agua penetre en su interior, lo que acorta la cocción, ahorra energía, mejora la textura y favorece la digestión. Si decides hacerlo, remoja los garbanzos la noche anterior con agua caliente. Una vez remojados y escurridos, échalos en agua o caldo que ya esté hirviendo, deja que recupere el hervor y luego baja a fuego suave. Si durante la cocción necesitas añadir más líquido, que sea caliente para no interrumpir el proceso.
Si te saltas el remojo, solo tendrás que armarte de paciencia o tirar de olla a presión. Una vez cocidos, ya puedes usarlos en nuestras recetas de garbanzos especiados, garbanzos marinados o garbanzos fritos.