¿Cuántas veces has abierto la despensa sin saber qué cocinar y has visto un paquete de arroz mirándote fijamente? Pues resulta que eso que parece aburrido es, en realidad, uno de los ingredientes más versátiles de la cocina. Desde un simple arroz blanco hasta preparaciones que te sorprenderán, estas bases culinarias son capaces de transformarse en platos espectaculares.
Lo que quizá no sabías es que aprender a cocinarlos bien te ahorra tiempo, dinero y evita esos desastres donde todo se queda pegado o pasado. No es magia, es técnica. Y una vez la dominas, tienes media cocina resuelta.
Te traemos una selección de recetas que van desde lo clásico hasta propuestas que mezclan sabores de otros lados del mundo, con técnicas para todos los niveles y estilos. Aquí encontrarás inspiración para comidas de diario y cenas de fin de semana.
Un clásico que parece complicado pero es sorprendentemente sencillo. Todo lo que necesitas saber para que te quede con ese punto de caldo perfecto y el marisco tierno.

Te sorprenderá cómo aprovechar el arroz cocido para crear algo completamente diferente. Una receta que funciona tanto como entrante como para acompañamiento.

Un repaso por cómo cocinar el arroz basmati para que quede suelto y perfumado, con todo lo necesario para montarte una cena completa y ligera en minutos.

Aquí verás cómo conseguir ese punto meloso tan característico, con ingredientes que elevan un plato de estar por casa a algo verdaderamente especial.

La combinación clásica que nunca falla. Una receta robusta donde el pescado y el marisco dialogan perfectamente con el grano de arroz.

Descubre los secretos del risotto italiano: la paciencia, el movimiento de la cuchara y ese toque de mantequilla final que lo hace irresistible.

Una alternativa rápida y sabrosa al arroz tradicional. Todo lo que necesitas saber para que el cous cous no se apelmace y coja bien el sabor de las verduras.

Aquí te mostramos cómo preparar uno de los arroces más elegantes: ese color oscuro del calamar tinta combinado con un pescado delicado y de calidad.

Ahora tienes las herramientas para conquistar la despensa. Lo bonito es que cada receta te enseña algo nuevo, un truquillo que luego aplicas a tus propias creaciones. A cocinar.