Llega octubre y de repente ves calabazas por todas partes: en las tiendas, en las mesas de tus amigas, en Instagram. Y tienes razón en prestarles atención, porque esta hortaliza versátil no es solo para decorar. Va mucho más allá de la típica sopa de temporada.
Lo mejor es que funciona tanto en lo dulce como en lo salado, y además es más fácil de cocinar de lo que parece. Si aún no sabes cómo sacarle partido, es el momento perfecto para empezar a experimentar. No necesitas ser una cocinera experta para sorprender a tu familia con platos que parecen complicados pero son sorprendentemente sencillos.
Te traemos un recorrido por las mejores formas de cocinarla: desde recetas clásicas que no pueden faltar en tu repertorio hasta opciones más creativas y actuales que te harán replantearte todo lo que creías saber sobre esta hortaliza de otoño.
Un repaso por las formas más prácticas y deliciosas de incluir esta hortaliza en tus comidas. Encontrarás desde opciones rápidas hasta platos más elaborados.

Descubre cómo transformarla en tartas, bizcochos y otros postres que aprovechan su sabor natural ligeramente dulce y su textura cremosa.

Una combinación clásica que funciona siempre: la calidez de la canela realza la suavidad de esta hortaliza. Aquí verás cómo conseguir un resultado esponjoso y perfumado.

Todo lo que necesitas saber sobre esta estrella indiscutible del otoño: desde la base hasta el relleno cremoso que la hace irresistible.

Te sorprenderá descubrir que marida perfectamente con ingredientes salados. Esta versión es ideal para una comida en familia o una cena sin pretensiones.

Cuando necesitas algo rápido pero elegante, este postre es tu aliado. Listo en menos tiempo del que crees, con toda la cremosidad que te mereces.
Una versión más sofisticada que suma texturas y sabores complementarios. Las almendras le dan un punto crujiente que contrasta con lo suave de la masa.

Esta adaptación del clásico vasco enriquece el plato tradicional con nuevas capas de sabor. Una sopa sustanciosa que calienta como pocas cosas en invierno.
Ya no tienes excusa para no probar al menos una de estas recetas. Elige la que más te llame la atención, compra tu hortaliza favorita y ponte manos a la obra. Te prometemos que alguna de estas ideas se convertirá en tu favorita de la temporada.