Te has sentado en una terraza junto al mar y ves pasar los platos: anillas doradas y crujientes, tubos rellenos de marisco, arroces que huelen a tinta… Los calamares tienen ese don de parecer complicados cuando en realidad son de lo más agradecido en la cocina. La clave está en no tenerles miedo y saber qué técnica usar en cada caso.
La verdad es que este cefalópodo merece estar en tu rotación semanal de menú. No solo es versátil, sino que además es económico comparado con otras opciones de marisco. Una vez entiendes cómo tratarlo —si lo quieres tierno o crujiente, relleno o en salsa— descubrirás que tienes recetas para cualquier ocasión.
Aquí te espera desde la clásica romana hasta propuestas más ambiciosas con arroces y rellenos sorprendentes. También verás trucos prácticos para que salgan perfectos a la primera.
Descubre cómo lograr esa textura dorada y crujiente que todos buscamos sin que queden gomosos ni aceitosos.

Todo lo que necesitas saber sobre la preparación más icónica: desde la masa hasta el punto exacto de fritura.

Una propuesta más elaborada que convierte este marisco en plato de celebración, con una salsa cremosa y elegante que los acompaña.

Aquí verás cómo hacer un relleno generoso y variado que convierte los tubos en algo realmente especial para la mesa.
Te sorprenderá lo sabrosa que resulta esta versión guisada con tinta, vino y sus propios jugos, que nada tiene que envidiar a la romana.

Un clásico de cazuela donde la cebolla se convierte en salsa natural y el resultado es tierno, aromático y casi de abuela.

Cuando quieras algo más sustancioso, este arroz con dos mariscos te dará juego y sabor en cada cucharada.
Una solución de cocina entre semana que aprovecha las conservas para lograr un resultado tan bueno como si fuera fresco.

Ya ves que tienes opciones para todos los días de la semana. Ahora solo te queda ponerte manos a la obra y descubrir cuál es tu forma favorita de prepararlos.